
IPROSS: «aceptamos sugerencias de gremios y la oposición»
El mandatario confirmó que la obra social provincial avanza en un plan integral de digitalización y modernización de procesos
No tenemos ningún problema en aceptar cualquier sugerencia de los gremios o de la oposición para mejorar la ley». De esta manera, el gobernador Alberto Weretilneck abrió el diálogo y habilitó el debate del proyecto que envió a la Legislatura para desregular el IPROSS.
El mandatario confirmó que la obra social provincial avanza en un plan integral de digitalización y modernización de procesos (abandonando el modelo per cápita para pasar a un sistema prestacional con mayor nivel de auditoría), y anticipó que hacia fin de año se reabrirá el registro para adherentes particulares, permitiendo además la incorporación futura de monotributistas a la obra social estatal.
«Es un lindo debate. Creo que los dirigentes gremiales y todos tenemos que pensar en primer lugar en la persona, el trabajador público municipal o provincial», sostuvo Weretilneck. En ese marco, reconoció que la medida «tendría que haberse tomado antes» y remarcó la importancia de dejar atrás un esquema obligatorio: «Estamos yendo a un esquema donde la persona decide, no se obliga nada a nadie, ni a irse ni a quedarse; el afiliado decide».
Según explicó el mandatario, la reforma traerá un efecto dinamizador en tres niveles concretos. Por un lado, la libertad para el trabajador, dado que el agente público y su grupo familiar podrán optar por la cobertura médica que consideren más adecuada para sus necesidades; por otro lado, la exigencia para la obra social, ya que IPROSS se verá obligado a competir en el mercado para evitar la pérdida de afiliados, acelerando su proceso de modernización. Weretilneck subrayó que actualmente la entidad cuenta con buenos niveles de cobertura -55% en atención ambulatoria y 100% en tratamientos oncológicos y de discapacidad-, pero enfatizó que la atención al público debe optimizarse desde las delegaciones hasta el nivel central. En tercer lugar, se refirió al compromiso de los prestadores: Sanatorios, laboratorios y profesionales médicos deberán elevar la calidad del servicio. «Los que cobran plus, demoran en dar turnos o se abusan de los afiliados van a tener que mejorar, porque si atienden mal, la obra social se verá perjudicada y el afiliado se irá a otra», advirtió.
Para garantizar la sustentabilidad del sistema, la ley mantendrá el principio de solidaridad interna. Los salarios más altos, correspondientes a autoridades electas y cargos políticos de los tres poderes del Estado, no podrán desafiliarse de IPROSS. Gracias a esta salvedad, el Ejecutivo descarta un riesgo de desfinanciamiento y proyecta que la opción de cambio estará disponible a partir de diciembre, tras una etapa de 30 días dedicada a la reglamentación y adecuación de los sistemas informáticos. La baja en la obra social provincial solo se efectivizará una vez que el afiliado presente el alta en la nueva entidad elegida.